CONOZCAMOS SOBRE LA ETAPA MATERNAL
La etapa maternal es la trayectoria educativa más importante por su influencia en los niños. Aprendamos más acerca de ello.
El primer periodo educativo que reciben los pequeños, se denomina etapa maternal.
Está basada en la enseñanza que obtienen mediante la interacción con el entorno y es menos rígida que la que se imparte en niveles más avanzados, tales como: inicial, primaria o secundaria.
Estimular e iniciar al pequeño en la rutina escolar, formará parte del desarrollo de sus habilidades y destrezas a largo plazo. En tal sentido, da paso a la primera interacción social que será la base para comunicarse y convivir en cualquier entorno durante todo su crecimiento.
La Etapa Maternal, comprende los siguientes períodos
De acuerdo con la edad y desarrollo psicomotor, los niños pueden adquirir una serie de aprendizajes y cada uno debe ser dirigido de acorde a ello. Es por este motivo que la educación maternal se divide en varias etapas; las cuales son:
Primera etapa de maternal
Se establece para los niños que tienen menos de un año de vida. Representa el primer contacto con el exterior, por tal motivo debe ser guiado por personal especializado, y supervisado por los responsables del entorno educativo.
Segunda etapa de maternal
Este es el periodo en el que los pequeños de 1 año refuerzan las actividades aprendidas. Además, crean nuevas conexiones neuronales que les ayudan a desenvolverse en cualquier entorno.
Tercera etapa de maternal
En este rango los niños de 2 años son introducidos a algunas actividades académicas que le dan la noción de lo que se encontrarán más adelante, siendo preparados para enfrentar la etapa preescolar.
El maternal y el aprendizaje significativo
Aunque en edades tempranas sea muy difícil hacer que los niños tengan periodos largos en los que presten especial atención, existen diferentes estrategias significativas que les ayudan a descubrir cómo funciona el mundo, a comprenderlo y a desarrollarse en él, de la mejor manera.
Hay quienes aseguran, que los pequeños cuando son menores de 3 años, no tienen muchas capacidades de aprendizaje. Sin embargo, esto dista de la realidad, puesto que los expertos aseveran que los niños tienen actividad cerebral desde el momento que se encuentran en el vientre materno, por tal razón se debe aprovecharse al máximo cada periodo educativo.
Las actividades desarrolladas en las aulas escolares para estimular el área cognitiva y psicomotriz de los infantes, garantizan un aprendizaje significativo desde la primera etapa de maternal. Esto es gracias a que se implementa la teoría de las inteligencias múltiples como metodología eficaz, para potenciar las habilidades propias de cada niño.
En la etapa maternal es posible jugar y aprender.
Ciertamente, cada infante tiene una personalidad y capacidades propias que deben ser potenciadas. Es allí donde entra el juego como parte de las estrategias efectivas que se puede aplicar en este primer periodo educativo. Consiste en organizar las lecciones en actividades que llamen la atención de los niños mediante el uso de algunos recursos.
En cada una, se pueden incluir objetos, texturas, colores y cualquier elemento, que beneficie el aprendizaje. Cuando esta metodología se aplica correctamente, a los pequeños se les da la base que les servirá para dar paso a nuevas etapas y aprenden sin saber que lo están haciendo.
Finalmente, todos los padres quieren destacar las habilidades innatas de cada niño, pero esto deben desarrollarse desde las primeras etapas de aprendizaje. Para lograrlo, es indispensable que se lleve a cabo en un ambiente adecuado y con profesionales altamente capacitados.
El Curriculo y el Docente
Según el currículo de Educación Inicial (MED, 2005), la etapa Maternal (0-3 años) enfatiza la educación integral y el cuidado amoroso que proveen tanto las familias como los docentes que atienden a los infantes, pues éstos requieren establecer vínculos nutritivos con las personas que le rodean y desarrollar relaciones de seguridad y confianza a través del contacto humano afectivo, dialogante y respetuoso para potenciar su desarrollo físico, emocional, cognitivo y social y así desarrollar relaciones de seguridad y confianza (New Jersey Council For Young Children, 2013). Así mismo, es importante mencionar que según Narodowski y Snaider (2017) las categorías de diferenciación de los niños de 0 a 3 años se producen según las características de su desarrollo evolutivo: los que toman leche materna o lactantes y los que se desplazan de forma autónoma o deambuladores.
La labor pedagógica en esta etapa, presenta características similares a las estrategias pedagógicas que se desarrollan en el preescolar e incluso a los contenidos trabajados en forma de aprendizajes esperados con una tendencia a “preescolarizar” la etapa: reconocimiento de colores, números y formas geométricas, la utilización de dibujos prediseñados y una disminución de los juegos y actividades corporales tan necesarias en estas edades (0 a 3 años). Como expone Pares (2012) un docente debe conocer el desarrollo infantil desde un enfoque contextual porque el aprendizaje y el desarrollo resultan de la combinación de las estructuras biológicas con la mediación sociocultural, asimismo, los docentes deben comprender las necesidades e intereses de los niños y ajustar su práctica pedagógica para generar pertinencia y calidad en los aprendizajes.
Mientras tanto, Molina, Sendra y Sierra (2016) argumentan que el docente de infantil debe aprender que está en una relación de alteridad y en consecuencia puede crear saberes a partir de las tradiciones pedagógicas e incluso de los saberes disciplinares disponibles.


No hay comentarios:
Publicar un comentario